Después de mucho tiempo sin escribir en este blog, hoy lo retomo porque aunque parece que ya pasó la época de los blogs y hay herramientas mucho mas avanzadas, modernas y mediáticas me ha sorprendido ver las entradas que aún tiene.Y es que a veces lo mas sencillo es también lo mas operativo.
Hoy os traigo un precioso paseo por el extremo noroeste de la provincia de Burgos, muy cerca a nuestro pueblo:
HOYOS DEL TOZO -HOCES DEL ALTO RUDRON (Hoyos del Tozo-Hoces del Alto Rudrón- Despoblado de Cenicero-Hoyos del Tozo)
Desde Aguilar de Campoo tomamos la carretera de Burgos N627. Podemos aprovechar o no su trocito de autovia A67, para llegar a Basconcillos del tozo, donde haremos la raqueta para tomar la BU-v-6222, dirección Valdeajos y en apenas 1km tomar la BU-V-6025 dirección Hoyos del Tozo. Hay 31km desde Aguilar de Campoo, una media hora. (Todos tenemos navegador, o sea que os será muy fácil llegar).
Una vez en el pueblo, tras pasar un precioso desfiladero de calizas habitado por cientos de buitres, no lo olvidareis. Porque pocas veces habréis llegado aun pueblo tan bonito, tan auténtico y tan cuidado como Hoyos del Tozo.
Protegido por grandes farallones rocosos y a lo largo del Rudrón que lo recorre tranquila y serenamente, se ha adaptado perfectamente a su entorno natural. Bonitas casas, cuidados zonas verdes, flores en ventanas y calles, huertos a la vista de la mano.....Es un pueblo que nos enamora y al que volvemos repetidamente para descubrir o repetir preciosas rutas senderistas que nunca defraudan.
Hoy hicimos una ruta clásica poco complicada, muy versátil y preciosa: el inicio de las Hoces del Alto Rudrón...y mas.
Dejamos los coches en mitad del pueblo, donde recientemente han habilitado un pequeño aparcamiento. Caminamos siguiendo el curso del río hasta adentrarnos en el bosque de ribera que lo acompaña en su recorrido hasta el rio Ebro. El camino está bien marcado y definido,
Caminamos junto al rio disfrutando de su rumor, una veces tranquilo y otras veces travieso en forma de cascadas y pequeños rápidos. Es verano y no lleva mucha agua dejándonos un paisaje maravilloso de erosiones fluviales a pie de agua y que son el patron del Cañón que vamos surcando casi sin darnos cuenta.
Acompañamos al Rudrón unos 7km. Apenas nos separamos de el para salvar algún corto trayecto en el que el propio rio nos impide el paso. En uno de esos pasos tendremos que salvar un alto escalón para el que nos ayudaremos de unas cuerdas que alguien a fijado con muy buen acierto (no es dificil, es gracioso)
En un momento dado (unos 7km, desde nuestra salida) se abre un claro en el bosque desde donde vemos un pequeño puente, que no pasaremos. En el claro hay un indicador que nos marca 5km hasta Hoyos del Tozo. Tomaremos esa senda, que discurre entre robles. Y que aunque al principio parece tener mucho desnivel, pronto va disminuyendo su inclinación hasta convertirse en suave y tendida en su kilómetro y medio de ascensión
Hemos dejado el paisaje del Ribera para avanzar por un maravilloso espectáculo a la vez que vamos tomando altura. Grandes farallones rocosos sobresalen sobre una suntuosa vegetación que parece no tener fin
El paisaje del agua ha dado paso a la roca, ofreciéndonos el cobijo necesario para disfrutar del espectáculo magnífico del Cañón del Rudrón
Seguimos ascendiendo hasta llegar despoblado de "Ceniceros", del que apenas quedan vestigios. La naturaleza ha recuperado su espacio sin clemencia alguna
Pasando a pocos metros del despoblado daremos con un camino principal. Estamos en un páramo que nada tiene que ver con los dos paisajes de los que hemos disfrutado anteriormente, pero igualmente encantador.
En 2,5km siguiendo el camino estaremos en Hoyos del Tozo, paro antes y a pesar de que ya tenemos poca luz, nos esperan dos puntos importantes en nuestro camino de regreso
El impresionante paisaje que nos ofrece la CURACADA con su cueva Natural a la que hemos accedido en otras caminatas. Hoy se nos hacía tarde......
....y ya terminando nuestro paseo, justo al inicio del camino de bajada al pueblo, la caída de la Cascada de la Coladera, que estaba seca y que es preciosa de contemplar desde abajo, en el pueblo, cuando tiene agua
Y claro, después de los 12km de paseo, no hay nada mejor que comentar las anécdotas del paseo tomando una cañita en el concurrido bar de Hoyos del Tozo

















































